Sennheiser Spectera ha llegado al Festival de Eurovisión convertido en el mayor despliegue mundial de la plataforma hasta la fecha. La marca alemana ha puesto en manos de la productora italiana Agorà un parque de estaciones base, transmisores de petaca bidireccionales, micrófonos de mano y enlaces IEM operados sobre una infraestructura de banda ancha.
Todo ello al servicio de la cadena anfitriona ORF y de las decenas de artistas que han pasado por el escenario de Viena. Para la industria del audio profesional, el certamen funciona como el primer banco de pruebas a gran escala de un sistema que aspira a redefinir cómo se gestiona el espectro en producciones televisadas de altísima exigencia.
El reparto de papeles es claro: Sennheiser aporta el ecosistema técnico y Agorà asume la producción de audio del evento como proveedor histórico de la ORF. La operación supone la cuarta participación seguida de la compañía italiana en el concurso, después de Lisboa, Tel Aviv y Turín.
Es también la primera edición en la que Spectera asume todo el peso de la radiofrecuencia en lugar de convivir con sistemas tradicionales de banda estrecha.
De la sala de pruebas en Wedemark al rack de Viena
El despliegue arrancó semanas antes en la sede central de Sennheiser. En el área de proyectos de Wedemark se reservó un espacio amplio para reproducir, a escala, las condiciones del recinto.
Allí convivieron estaciones base operando en paralelo, transmisores móviles y fijos sometidos a pruebas de resistencia y una batería de pantallas con el software de control que después viajaría hasta Viena. Ingenieros, arquitectos de sistemas y responsables de aplicación de las dos compañías repasaron uno a uno los enlaces previstos para el directo.
Agorà conoce bien este terreno. Empresa italiana de referencia en el alquiler audiovisual, ha sumado experiencia certamen tras certamen: apoyo a los equipos locales en sistemas de sonido, radiofrecuencia, mezcla de espectáculo y tecnología de redes en Lisboa y Tel Aviv, producción completa en Turín y, ahora, servicio integral para la ORF en Viena.
Esa continuidad europea le ha permitido afinar protocolos de despliegue, repartos de espectro y rutinas de respaldo que ahora se trasladan a una configuración mucho más densa, con un único ecosistema inalámbrico tirando de todos los hilos.
Quien firma la operación desde Italia es Valerio Motta, jefe de proyecto para Eurovisión. Lejos de quedarse en los números del despliegue, ha querido reivindicar el componente humano del proyecto.
Pero lo mejor del trabajo es colaborar con equipos de tantos países. Eurovisión es como un festival muy dinámico y complejo: ¡nos encanta!
Valerio Motta, jefe de proyecto de Agorà para Eurovisión
La lectura desde Wedemark es complementaria. El Dr. Andreas Sennheiser, consejero delegado de la marca, ha defendido el certamen como vitrina industrial.
El Festival de Eurovisión es una gran oportunidad para que las empresas pongan a prueba su tecnología más avanzada en la mayor retransmisión musical en directo del mundo. Estamos muy contentos de colaborar con la ORF.
Dr. Andreas Sennheiser, consejero delegado de Sennheiser
Sennheiser Spectera escala a su mayor configuración
El núcleo técnico de la operación es la propia plataforma. Sennheiser Spectera agrupa en Viena el mayor parque de estaciones base que ha instalado la marca, acompañado de transmisores de petaca bidireccionales, micrófonos de mano y muestras de fabricación de un nuevo transmisor de mano todavía por anunciar oficialmente.
La arquitectura de banda ancha permite consolidar transmisión de voz, retorno IEM y telemetría sobre un mismo enlace. Esa unificación simplifica un reparto de frecuencias que en cualquier otra edición exigiría coordinar varios sistemas distintos en paralelo.
Volker Schmitt, director de Ingeniería de Aplicaciones Técnicas y veterano de Eurovisión, sintetiza el alcance del proyecto con la precisión propia de quien firma despliegues de este tamaño.
Estamos encantados de haber llevado al Festival de Eurovisión el mayor despliegue mundial de estaciones base Spectera, transmisores de petaca bidireccionales y micrófonos de mano. Artistas y equipos se beneficiaron de la extraordinaria claridad de los IEM sobre Spectera, y los artistas que utilizaron micrófono de diadema pudieron actuar con un solo transmisor de petaca.
Volker Schmitt, director de Ingeniería de Aplicaciones Técnicas en Sennheiser
Esa última frase encierra una de las ventajas operativas más valoradas por los técnicos. Cubrir voz y monitorización con una sola petaca rebaja el peso sobre el artista, simplifica el cambio entre números y reduce el inventario que debe rotarse entre semifinales y gran final.
Firmware a medida y registro de nivel
Junto al hardware, la marca ha entregado una variante de firmware específica para el certamen. Incluye funcionalidades adaptadas al recinto y, sobre todo, un registrador de nivel que documenta el comportamiento de cada enlace a lo largo de ensayos y emisiones.
Para los técnicos de RF esa traza es oro puro. Permite depurar incidencias después de cada pase, justificar reservas de canal ante la cadena anfitriona y aportar evidencias técnicas cuando hay que tomar decisiones en cuestión de minutos.
En un evento con cobertura simultánea de prensa internacional, intercoms de realización y equipos de seguridad, esa capacidad de auditoría se traduce en mucha más calma para el equipo de espectáculo.
El despliegue de Sennheiser Spectera también ha servido para integrar bajo presión los nuevos transmisores de mano todavía por presentar al mercado. Acoger prototipos en una producción de este tamaño es una práctica habitual entre fabricantes y grandes empresas de alquiler audiovisual, porque permite madurar el producto en condiciones que ningún laboratorio reproduce con la misma fidelidad.
Las consolas portátiles que la marca prepara para Sennheiser Spectera han concentrado también buena parte de la atención de los técnicos presentes en Wedemark.
Para los responsables de monitor y RF, ese tipo de superficies compactas acerca el control al backstage y rebaja el tiempo de configuración antes del directo. Una ventaja que ya valoraron quienes operaron la gira de Sam Smith con Spectera en plazos de montaje muy ajustados.
Características que marcan la diferencia
Más allá del tamaño del despliegue, lo que está poniendo a prueba el evento son las decisiones de diseño que sostienen Sennheiser Spectera y que apuntan directamente a los puntos débiles habituales de la radiofrecuencia en directo televisado.
- Banda ancha unificada. Voz, retorno IEM y telemetría comparten un único enlace bidireccional, lo que reduce el número de equipos en rack y simplifica la coordinación de espectro entre semifinales y final.
- Una sola petaca por artista. Quien lleva micrófono de diadema puede actuar con un único transmisor de petaca que cubre voz y monitorización, con menos peso sobre el intérprete y menos inventario rotando entre números.
- IEM de alta claridad. El retorno in-ear sobre Spectera mantiene definición y respuesta dinámica en un entorno con decenas de enlaces activos, una ventaja que los técnicos de monitor traducen en mezclas más cómodas para el artista.
- Estaciones base escalables. El parque desplegado en Viena demuestra que el sistema absorbe configuraciones de muy alta densidad sin sacrificar latencia ni estabilidad de enlace.
- Registrador de nivel integrado. El firmware específico para el evento guarda traza continua del comportamiento de cada canal, una herramienta de auditoría que acelera la depuración entre pases.
- Consolas portátiles cercanas al escenario. Las nuevas superficies compactas que prepara la marca acercan el control al backstage y rebajan el tiempo de configuración antes de cada actuación.
- Compatibilidad con prototipos. El ecosistema permite integrar nuevos transmisores de mano todavía no lanzados sin romper el flujo del resto de equipos, una garantía de longevidad para quien invierta hoy en la plataforma.
Esa combinación de banda ancha, doble dirección y firmware ampliable explica por qué la marca ha elegido un escenario de la exigencia de Eurovisión para validar la plataforma.
Para los responsables de sonido de venues, broadcasters y giras, importa porque cada una de esas piezas resuelve un problema concreto que hasta ahora obligaba a combinar varios fabricantes y a multiplicar racks, antenas y rutinas de coordinación.
Formación intensiva antes del directo
Tras la fase de validación en la sede del fabricante, el material Spectera viajó hasta Agorà para nuevas pruebas y para la integración definitiva en racks.
A continuación, la compañía italiana acogió una formación intensiva de dos días dirigida a los operadores que iban a estar al pie del sistema durante semifinales, gran final y ensayos. Ese entrenamiento práctico, frecuentemente infravalorado, es lo que sostiene un despliegue de esta magnitud cuando aparecen los imprevistos propios del directo televisado a escala global.
El reparto de responsabilidades entre fabricante y rental refleja una práctica cada vez más asentada en eventos broadcast de máxima exposición. Sennheiser sostiene el ecosistema de hardware, firmware y herramientas de control. Agorà responde por la ingeniería del recinto, la coordinación diaria con la ORF y la operación en sala.
Esta forma de trabajar empieza a parecerse a la que define los grandes proyectos de integración audiovisual de auditorios, teatros y estudios, donde el reparto entre marca, integrador y operador resulta determinante para que el sistema funcione año tras año.
Por qué importa para el audio profesional
El primer mensaje que deja esta operación es que Sennheiser Spectera ya opera a la escala que exige una retransmisión musical mundial. Unificar voz e IEM sobre un mismo enlace, gestionar el espectro de forma centralizada y guardar evidencia continua mediante registrador de nivel se traduce en menos transmisores rotando entre semifinales, menos puntos de fallo y trazabilidad accesible para la cadena anfitriona.
Es el tipo de garantías que las grandes producciones televisivas necesitan para asumir un sistema nuevo en entornos críticos.
El segundo apunta a la escalabilidad. La extensión del catálogo con nuevos transmisores de mano y con consolas portátiles, ya visibles en este despliegue, abre la puerta a configuraciones más densas en venues medianos sin sacrificar la calidad percibida.
Auditorios, teatros y broadcasters con producción propia pueden mirar el caso vienés como una hoja de ruta para sustituir sus instalaciones legadas, especialmente cuando las giras internacionales ya se mueven en parámetros parecidos, como demuestra el reciente tour asiático de Hujan con Spectera.
El tercero, quizá el más relevante para el lector profesional, es que la radiofrecuencia ha dejado de ser un componente invisible para convertirse en una pieza protagonista del flujo de producción. Cuando un solo ecosistema cubre voz, monitorización y telemetría, las decisiones sobre marca, plataforma y formación pesan tanto como las que se toman sobre consolas, sistemas de PA o cámaras.
En el mercado español, la distribución de Sennheiser corre a cargo de Magnetron, responsable de acercar a integradores, rentales y broadcasters las soluciones de audio inalámbrico de la marca, incluida la plataforma Spectera desplegada en Viena.
La compañía actúa como interlocutor técnico para profesionales que evalúan migrar sus instalaciones legadas a la nueva arquitectura de banda ancha o ampliar sus inventarios para producciones de directo, broadcast y eventos corporativos.
La información oficial del sistema puede ampliarse a través de la página de producto de Sennheiser Spectera, mientras que la actividad del operador técnico del evento está disponible en la web corporativa de Agorà.
