Sennheiser EW-DX gestiona 30 canales inalámbricos en Mic Drop Karaoke

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Suite privada de Mic Drop Karaoke con el sistema inalámbrico Sennheiser EW-DX en West Hollywood
Una actuación en una de las suites privadas de Mic Drop Karaoke. Crédito: Rob Stark / Mic Drop Karaoke.

El sistema Sennheiser EW-DX en Mic Drop Karaoke se ha convertido en la columna vertebral técnica de uno de los espacios de ocio más singulares de West Hollywood, un local de karaoke levantado sobre el antiguo hogar de Larrabee Studios. Allí, el sistema inalámbrico digital de Sennheiser gestiona de forma simultánea 30 canales repartidos entre 13 suites privadas y un escenario principal, con el objetivo de trasladar la fidelidad de un estudio de grabación a una noche de karaoke.

El proyecto, ejecutado por la consultora audiovisual Pineapple Audio, respondía a un reto poco habitual en el sector del entretenimiento: mantener claridad y separación acústica en varias salas funcionando a la vez, dentro de un edificio con una fuerte carga histórica. La elección de una plataforma inalámbrica digital escalable buscaba resolver ese problema sin renunciar a la estabilidad de radiofrecuencia que exige un entorno tan denso como el de West Hollywood.

Para sus fundadores, los hermanos Leo y Oliver Kremer, la meta era clara: sustituir el sonido débil o distorsionado que suele asociarse al karaoke por una experiencia próxima a la de un estudio profesional. Esa ambición condicionó cada decisión técnica, desde la coordinación de frecuencias hasta la gestión de baterías.

Mic Drop lleva el karaoke al antiguo hogar de Larrabee Studios

La historia de Mic Drop arranca en un edificio con memoria. El local ocupa la antigua sede de Larrabee Studios, el estudio de grabación fundado por Carole King y Gerry Goffin que acogió a artistas como Prince o Cher y contribuyó a definir generaciones de música popular. Para los Kremer, esa herencia no era una anécdota, sino un punto de partida técnico.

«Se siente en la esencia de este edificio. El espacio alberga la magia de la historia. Cuando supimos de la conexión con Larrabee, entendimos que teníamos que estar a la altura de ese legado de sonido de estudio», explica Leo Kremer, que fue bajista de Third Eye Blind y conocía de primera mano el valor de un audio bien resuelto.

Sobre esa base, el proyecto adoptó un concepto visual bautizado como «Art Disco», que combina el glamour de los años veinte con el brillo de los setenta. El interiorismo, con terciopelos intensos y detalles dorados, ordena las distintas salas, pero el verdadero protagonista del recinto es la infraestructura de audio que late detrás de cada actuación.

Puerta dorada de una suite de Mic Drop Karaoke rotulada «Larrabee», en homenaje al antiguo estudio de grabación
Una de las suites rinde homenaje a Larrabee Studios, antiguo ocupante del edificio. Crédito: Rob Stark / Mic Drop Karaoke.

30 canales inalámbricos para 13 suites y un escenario

El recinto ocupa unos 557 metros cuadrados y distribuye la experiencia entre 13 suites privadas y un escenario principal. En total, 30 canales inalámbricos funcionan de forma simultánea, una cifra que sitúa el proyecto más cerca de una instalación profesional de gestión del audio inalámbrico en recintos con varias salas que de un local de ocio convencional.

El principal desafío de la integración, según Pineapple Audio, fue lograr la separación acústica sin perder la sensación de estudio de alta gama en ningún punto del recinto. Cada sala debía comportarse como un entorno controlado, con el mínimo de interferencias entre suites y la máxima claridad para el cantante.

«Nos propusimos preservar la integridad del edificio. Cada sala funciona como un entorno controlado; nuestro objetivo era minimizar la interferencia entre suites y maximizar la claridad, para que los asistentes disfrutaran del mismo sonido en cualquier ubicación del recinto», señala Matt Edgar, de Pineapple Audio.

Sennheiser EW-DX reduce la latencia durante las actuaciones

Uno de los factores que inclinaron la balanza hacia el sistema inalámbrico Sennheiser EW-DX fue su baja latencia, cifrada en 1,9 ms. En un karaoke, ese dato deja de ser una simple especificación: marca la diferencia entre que el cantante se sienta plenamente inmerso en la interpretación o que perciba un retardo molesto entre su voz y la señal que le devuelven los monitores.

Mantener ese margen tan ajustado en todas las salas, y no solo en el escenario principal, es lo que permite que la experiencia sea coherente en las 13 suites. La percepción de inmediatez resulta clave cuando el usuario no es un profesional, pero espera sonar como si lo fuera. Es el mismo principio de fidelidad y control que persiguen los sistemas de audio inalámbrico digital para giras en producciones de primer nivel.

Coordinación de frecuencias en un entorno complejo

Gestionar 30 canales en pleno West Hollywood, una zona con un espectro radioeléctrico especialmente saturado, podía convertirse en una fuente constante de problemas. El equipo de Pineapple Audio abordó ese riesgo con un análisis de radiofrecuencia planta por planta, apoyándose en el software Wireless Systems Manager de Sennheiser para mapear la cobertura de cada nivel.

A partir de ese estudio ambiental, y con una configuración de receptores centralizada, el equipo asignó frecuencias con precisión. La cuadrícula de frecuencias equidistantes del EW-DX simplifica esa tarea y ayuda a reducir el riesgo de intermodulación, un aspecto crítico cuando decenas de canales conviven en un mismo edificio.

«El sistema EW-DX utiliza una cuadrícula de frecuencias equidistantes. Eso simplifica enormemente la coordinación, porque nos proporciona un audio uniforme en todos los canales sin riesgos de intermodulación», detalla Matt Edgar.

Este tipo de coordinación precisa es precisamente lo que aporta valor en escenarios exigentes, donde la estabilidad de la señal no admite improvisaciones, como demuestran otras instalaciones basadas en cobertura de radiofrecuencia estable en instalaciones exigentes.

Monitorización remota y gestión de las baterías

La puesta en marcha del sistema se apoyó en Sennheiser Control Cockpit para la configuración inicial de nombres y de red. Una vez definida esa base, la operativa diaria se sostiene sobre una monitorización remota que permite vigilar el estado de los equipos sin interrumpir las actuaciones.

En el terreno de la autonomía, Mic Drop emplea cargadores CHG 70N conectados a la red. Cuando un grupo abandona una suite, los micrófonos de mano se depositan en las bases para recargar las baterías recargables BA 70. Ese flujo permite al personal comprobar desde recepción el nivel de carga de cada micrófono y evitar que ningún cliente se quede sin batería a mitad de canción.

Los micrófonos también forman parte de la experiencia

En Mic Drop, el equipo técnico también es parte del relato visual. El local utiliza micrófonos Sennheiser chapados en oro, hechos a medida, que destacan sobre las paredes en tonos burdeos y azul medianoche. Más allá de su acabado, funcionan como el punto de contacto principal entre el cantante y la sala.

Micrófono inalámbrico Sennheiser chapado en oro sostenido por un asistente en Mic Drop Karaoke
Los micrófonos de mano personalizados, chapados en oro, funcionan como punto de contacto entre el cantante y la sala. Crédito: Jessica Lee / Mic Drop Karaoke.

«El micrófono es el punto de contacto definitivo. Sientes el peso, sientes la potencia en el instante en que lo agarras, y eso cambia tu forma de actuar», resume Oliver Kremer.

Ese mismo cuidado se traslada al techo. La pieza central del recinto es una bola de discoteca funcional esculpida como una réplica del micrófono Sennheiser e 835, apodada «Macrophone», compuesta por unas 30.000 piezas. El detalle se completa con subwoofers personalizados integrados en los asientos, que refuerzan la respuesta en graves sin comprometer la claridad de la voz.

Una instalación que combina ocio y audio profesional

El resultado es un espacio donde la tecnología profesional trabaja al servicio de la diversión. Con varias salas activas a la vez, la infraestructura basada en EW-DX permite mantener claridad, estabilidad y continuidad operativa, de modo que cada suite ofrezca una experiencia comparable sin que las zonas interfieran entre sí.

El «Macrophone», bola de discoteca con forma de micrófono Sennheiser e 835 suspendida sobre la barra de Mic Drop Karaoke
El «Macrophone», réplica del micrófono Sennheiser e 835 convertida en bola de discoteca. Crédito: Rob Stark / Mic Drop Karaoke.

Para un sector como el del ocio experiencial, el proyecto ilustra cómo herramientas concebidas para el directo, la instalación fija y el broadcast pueden aplicarse a contextos donde el usuario final no es un técnico, pero sí un protagonista. La fidelidad deja de ser un lujo reservado al estudio y se convierte en parte del servicio.

En España, las soluciones profesionales de Sennheiser utilizadas en proyectos de este tipo forman parte del catálogo distribuido por Magnetron, compañía especializada en sistemas inalámbricos, micrófonos y herramientas de gestión para instalaciones de audio, integración audiovisual y producción. La información técnica del sistema inalámbrico digital EW-DX puede ampliarse a través de la página oficial del fabricante.

Director de Instalia.EU y especialista en contenidos AV

Antonio Gómez García es director de Instalia.EU, medio especializado en producción audiovisual, eventos, iluminación profesional y sonido profesional. Desde Instalia trabaja en la publicación y coordinación de contenidos editoriales B2B para marcas, distribuidores, integradores y profesionales del sector AV, con un enfoque orientado a visibilidad en buscadores, autoridad temática y comunicación técnica clara. Nota: este perfil está gestionado por el equipo de redacción delegado de Instalia.EU.

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