EVENTOS

Producción de Eventos

Sección de referencia de Instalia sobre producción de eventos: el trabajo técnico y organizativo con el que un festival, un concierto, un congreso o una presentación de marca pasan del papel al recinto. Reúne las novedades de productoras, proveedores y fabricantes junto con el método con el que se plantea, se presupuesta y se ejecuta un montaje. Alrededor de cada producción trabajan las empresas de sonido profesional, iluminación profesional, instalaciones audiovisuales, estructuras para escenarios y mesas de iluminación que dan forma al proyecto. Las fases del encargo se desarrollan en Organización de Eventos, Montaje de Eventos y Alquiler para Eventos.

  • Planificación, brief y presupuesto
  • Proveedores, montaje y logística
  • Seguridad, permisos y evacuación

Últimas noticias de producción de eventos

Proyectos, productoras, proveedores y tecnología de producción de eventos publicados en Instalia.

Qué abarca la producción de eventos y cómo se ordena el trabajo

La producción de eventos cubre un mercado cada vez más amplio y con formas de trabajo muy distintas: del festival y el concierto a la boda con wedding planner, la feria y el evento MICE de reuniones, incentivos, congresos y exposiciones. Detrás de esa variedad hay dos movimientos de fondo: la profesionalización del sector, con formación reglada, grados y másteres propios, y la ampliación del mercado corporativo, que ha hecho nacer empresas especializadas en un solo tramo de la producción.

La producción técnica es la parte que aterriza esa idea en un recinto: permisos, organigrama, contratación de proveedores, seguridad, normativa y promoción, cada uno con su plazo y su responsable. El tramo normativo —plan de autoprotección, coordinación entre empresas, rigging, electricidad temporal y evacuación— se desarrolla en la guía de seguridad en la producción técnica de eventos, y el trabajo en recinto, en montaje de eventos, estructuras para eventos y estructura truss.

El control lo dan dos cosas: un flujo de trabajo con tareas, plazos y autoría explícitos —en producción, ahorrar tiempo es ahorrar dinero— y un doble presupuesto, preventivo y estimativo, que separa lo que se prevé gastar de lo que realmente se necesita. La misma lógica de fases que ordena la producción audiovisual se aplica aquí, y el material que entra en escena se cubre en productos para eventos.

Las preguntas que definen una producción

Antes de mover un solo bulto, una producción se sostiene sobre ocho preguntas que ordenan el planteamiento, y una novena que lo cierra cuando el evento ya ha terminado.

¿Qué?

En qué se basa el evento: su fin, su temática, sus cualidades y la visión y misión que debe transmitir.

¿Por qué?

El objetivo y los motivos que llevan a planificar y crear el evento. Sin ese porqué, las decisiones posteriores se toman sin criterio.

¿Para qué?

El target o nicho de mercado al que se dirige y el resultado concreto que se espera obtener de él.

¿Cuándo?

Fechas y horarios que facilitan la expectación y el poder de convocatoria, y que dejan margen real de montaje y desmontaje.

¿Dónde?

Facilidad de acceso, instalaciones, aparcamiento, aforo e infraestructura del recinto. El detalle de aforo, normativa y evacuación se desarrolla en la guía de seguridad.

¿Quiénes lo coordinan?

El organigrama y la confección de un equipo con tareas bien repartidas: quién decide, quién ejecuta y quién responde ante el cliente.

¿Cuánto?

La viabilidad económica del proyecto: economía de costes, aprovechamiento de los recursos e implicación de partners y colaboradores.

¿Cómo lo promociono?

El plan de promoción, con presupuesto, acciones concretas, medios y temporalización, delegado en un responsable de comunicación.

¿Funcionó?

La evaluación posterior: asistentes, acciones comerciales, repercusión en prensa, entradas, merchandising y el punto de vista del equipo, los proveedores y el personal técnico.

El brief de cliente, el punto de partida del encargo

Cuando la producción de un evento se delega en una productora, el trabajo no arranca en el recinto: arranca en el brief de cliente. Es un documento sencillo, tomado del marketing y la comunicación, en el que se perfila al cliente, su visión y misión y el producto, la campaña o la propuesta cultural que quiere ejecutar. Su valor está en la objetividad: fija por escrito lo que se ha encargado y evita que la interpretación del proyecto cambie a mitad de camino.

QUÉ CONTIENE UN BRIEF

  • Descripción del proyecto y objetivo
  • Target y público objetivo
  • Mensaje clave y contenido específico
  • Estado de la marca
  • Estilo, tono, tendencias y aspectos a lograr
  • Duración y plazos de ejecución
  • Mandatorios, herramientas y contenidos
  • Presupuesto
  • Materiales de promoción y merchandising

Explora la rama de eventos

Las demás áreas del ciclo de un evento en Instalia, desde la organización previa hasta el montaje en recinto y el alquiler de material.

El encargo antes del recinto: planteamiento, agencias, proveedores y gestión del proyecto.

El trabajo en recinto: carga, rigging, escenario, instalación y desmontaje.

Material en alquiler para producciones que no inmovilizan parque propio.

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