Butter Creations produjo el concierto de Bob Moses en Red Rocks con Blackmagic Design de extremo a extremo y lo retransmitió en directo por Twitch desde el anfiteatro de Morrison, en Colorado. La productora, con sede en Denver, cubrió el espectáculo con siete cámaras Blackmagic PYXIS 12K y una Blackmagic URSA Cine 12K LF, modelos con sensores 12K complementarios y 16 pasos de rango dinámico.
La particularidad del proyecto no está en el número de cámaras, sino en el formato de captura. El equipo rodó en anamórfico con lectura 3:2 a sensor completo, una decisión más propia de un rodaje cinematográfico que de la cobertura de un concierto, y entregó la imagen con una relación de aspecto de 2.25:1. Ese mismo material sirve ahora de base para la película del concierto que la productora monta y etalona en DaVinci Resolve Studio.
Un directo planteado desde el formato de sensor
El punto de partida de Butter Creations fue el formato, no el equipo. Tomas Morgan, fundador y director de fotografía de la productora, sitúa la lectura 3:2 a sensor completo en el origen de todas las decisiones posteriores y explica que fue la razón principal para elegir la URSA Cine 12K LF.
El formato 3:2 a sensor completo de los modelos URSA Cine 12K y PYXIS 12K fue la clave de todo este proyecto. Rodar en formato anamórfico con un sensor que ofrece tanto espacio nos permitió entregar una imagen con una relación de aspecto de 2.25:1, sin perder resolución y conservando margen para reencuadrar en la etapa de posproducción.
Tomas Morgan, fundador y director de fotografía de Butter Creations
La mecánica es conocida en rodaje anamórfico: la óptica comprime la escena en el eje horizontal y el desanamorfizado la vuelve a estirar, de modo que cada milímetro de altura del sensor acaba convertido en encuadre útil. Una lectura 3:2, más alta que una ventana 16:9, deja más superficie con la que componer y más margen para reajustar el encuadre en posproducción sin bajar de la resolución de entrega. Es el mismo criterio que sostiene otros rodajes anamórficos apoyados en el sensor completo de la PYXIS 12K.
Ocho cámaras con una misma base de imagen
El espectáculo se cubrió con seis operadores de cámara y un dron, con una combinación de objetivos anamórficos y de distancia focal variable según la posición. Trabajar con dos modelos que comparten sensores 12K complementarios y 16 pasos de rango dinámico da a la realización una base de imagen homogénea y reduce el trabajo de igualación en el etalonaje posterior.
Morgan destacó la nitidez y el rango dinámico obtenidos con el sensor durante la producción, y subrayó la libertad para grabar en la relación de aspecto, la resolución y la compresión que el proyecto requiriera en cada momento.
Fibra óptica 12G para las distancias de Red Rocks
Las señales viajaron por cable de fibra óptica mediante dispositivos Mini Converter Optical Fiber 12G situados en los dos extremos de cada enlace: uno convierte la salida SDI de la cámara a óptico y el otro la devuelve a SDI en la sala de control. El planteamiento resuelve un problema muy concreto de un recinto como el anfiteatro de Red Rocks, donde las posiciones útiles de cámara pueden quedar lejos del núcleo de realización.
El ecosistema de fibra óptica merece una mención especial, ya que la posibilidad de transmitir señales 12G a través de dichos cables con los conversores nos permitió colocar las cámaras donde el espectáculo lo requiriera sin preocuparnos por las distancias, lo cual fue particularmente útil en un recinto del tamaño de Red Rocks.
Tomas Morgan
El matiz operativo interesa a cualquier equipo de directo: cuando el transporte de señal deja de condicionar dónde puede situarse una cámara, la posición se decide por criterios de realización y no por la longitud del tendido.
Realización, gráficos y grabación en la sala de control
Todas las señales llegaban a un mezclador ATEM 2 M/E Constellation 4K gobernado desde un ATEM 1 M/E Advanced Panel. Alrededor de ese núcleo, la sala de control repartía funciones entre varios equipos: unidades Blackmagic Micro Converter BiDirectional SDI/HDMI para la conversión entre formatos, un UltraStudio HD Mini como entrada de los gráficos, grabadores HyperDeck Studio HD Mini para registrar las señales aisladas de cada cámara junto a la versión ya realizada, y un monitor SmartView 12G para la monitorización.
La grabación de señales aisladas es la pieza que conecta las dos mitades del proyecto. Mientras la realización alimenta la retransmisión, cada cámara queda registrada por separado, de modo que el montaje posterior no depende de las decisiones tomadas en directo. Sobre el mezclador, Morgan resume su papel en términos de operativa: el conjunto de ATEM 2 M/E Constellation 4K y panel de control «simplemente no interfiere en nuestro trabajo» y permite que el director «sea creativo en el momento, en lugar de lidiar con el mezclador». Es un planteamiento habitual en otras producciones multicámara analizadas por Instalia.
De la retransmisión en Twitch a la película del concierto
Butter Creations se encuentra en la fase de posproducción de una película del concierto completo, para la que emplea DaVinci Resolve Studio en edición, montaje multicámara y etalonaje. El equipo recurrió a la función integrada de multicámara y creó macros para habilitar el número de unidades necesario mediante atajos de teclado.
Incluso al procesar varios archivos 12K en una línea de tiempo multicámara, la reproducción en nuestro equipo MacBook Pro M2 Max es increíblemente fluida, lo que nos permite mantener una experiencia de edición en tiempo real sin depender de archivos de menor resolución (proxies) o reducir la calidad.
Tomas Morgan
La observación corresponde a este proyecto y a esa configuración concreta, y no equivale a un comportamiento garantizado en cualquier montaje 12K. Su interés está en lo que implica para la organización del trabajo: prescindir de proxies elimina el paso de generar archivos ligeros y el de revincularlos después con el material original, dos tareas que consumen tiempo y almacenamiento.
Un mismo entorno técnico desde la captura hasta el etalonaje
El valor del caso está en la continuidad de la cadena. Captura anamórfica 12K, transporte por fibra, realización, grabación de señales aisladas, emisión y, después, montaje y etalonaje se resolvieron dentro de un mismo entorno de trabajo. El directo no queda así como un producto cerrado en sí mismo, sino como la primera salida de un material pensado desde el principio para tener una segunda vida en pantalla.
Para los equipos de producción musical y broadcast, el proyecto ilustra una tendencia reconocible: la distancia entre la realización de un directo y un rodaje cinematográfico se estrecha cuando las cámaras, el transporte de señal y la posproducción comparten formato y flujo de datos. La cobertura del concierto, realizada con equipos de Blackmagic Design, se planteó con esa lógica desde la elección del sensor.







