La iluminación de la Torre de Jesús de la Sagrada Familia durante su ceremonia de bendición e inauguración se resolvió con un diseño de Juanjo Saunier que combinó luminarias Astera en el interior de la basílica y proyectores Robe iForte LTX en el exterior. El acto se celebró el 10 de junio de 2026 en Barcelona, bajo la dirección creativa y artística de Igor Cortadellas, de Igor Studio, y culminó la torre central del templo de Antoni Gaudí, que alcanza los 172,5 metros de altura. El encargo planteaba una ecuación poco frecuente: intervenir en un edificio patrimonial todavía en obras y hacerlo a dos escalas, del atril de una orquesta a una proyección de casi 200 metros.
La luz como hilo narrativo de la ceremonia
La iluminación de la Torre de Jesús de la Sagrada Familia no se planteó como el alumbrado de un edificio ni como el acompañamiento de una producción audiovisual, sino como un recorrido que avanzara con la música y ordenara la mirada del público, sin competir con la arquitectura ni con el simbolismo del acto.
«El hilo conductor y el lenguaje central de todo el evento fue la luz. A través de ella se desarrolló un relato visual diseñado para generar distintas emociones y sensaciones a lo largo de la ceremonia», explica Juanjo Saunier, responsable del diseño de iluminación.
Ese recorrido tenía una dirección definida: la luz debía parecer que nacía en el corazón del templo y ascendía hasta coronar la Cruz de Jesús, el remate situado en lo alto de la torre. Así, el público del interior y el que seguía el acto desde la calle no asistían a dos montajes distintos, sino a dos tramos de una misma secuencia.
El reto de iluminar el interior de la Sagrada Familia
La basílica de la Sagrada Familia es un espacio en actividad constante y, a la vez, una obra en curso. Esa doble condición marcó las restricciones del montaje: zonas de acceso complejo, ubicaciones limitadas a las permitidas y la obligación de no alterar el funcionamiento habitual del templo ni la lectura del espacio.
El perfil de equipo que exigía ese contexto resulta reconocible para cualquier técnico que haya trabajado en patrimonio: luminarias ligeras, de bajo consumo y alto rendimiento, capaces de colocarse sin infraestructura pesada y de pasar desapercibidas cuando no están encendidas. La integración estética pesaba tanto como la fotométrica.
76 HydraPanel y 24 QuikSpot en la Sala Crucero
En la Sala Crucero, el espacio interior donde se situó la orquesta, el diseño empleó 76 Astera HydraPanel y 24 Astera QuikSpot, con una función distinta para cada modelo.
Los HydraPanel se eligieron por su formato rectangular y vectorial, que permitía acompañar la estructura radial de la sala y prolongar visualmente las líneas de la arquitectura. Con ellos se generó una serie de vértices y rayos concéntricos proyectados sobre la grada situada a ambos lados de la orquesta, abriéndose desde el centro hacia los extremos. La ficha oficial del HydraPanel lo describe como un panel LED compacto con batería integrada.
Situados en el perímetro superior de la sala, los QuikSpot resolvieron dos tareas simultáneas: el contraluz sobre la orquesta y la iluminación frontal del director. La distinción importa, porque el contraluz separa a los músicos del fondo arquitectónico y el frontal mantiene legible la figura que marca el tempo del acto.
Control inalámbrico mediante CRMX de LumenRadio
El conjunto de luminarias Astera del interior se controló de forma inalámbrica mediante CRMX, la tecnología de LumenRadio. En un edificio con accesos restringidos y recorridos de cableado difíciles de justificar, la transmisión de DMX inalámbrico evita tender línea de control hasta cada posición: menos pasos por zonas de acceso complejo, menos elementos visibles y menos huella sobre un espacio protegido.
Astera AX3 en la secuencia de las corales infantiles
La secuencia inicial con las corales infantiles se apoyó en los Astera AX3, luminarias LED de pequeño formato que aquí no trabajaron como aparato escénico convencional: en lugar de iluminar desde una posición fija, se integraron visualmente en la escena como pequeños farolillos o candelabros sostenidos por los propios niños.

«Su polivalencia nos permitió transformarlos visualmente en farolillos o candelabros, aportando una iluminación mágica e íntima para los niños en el inicio del espectáculo», recuerda Saunier.
El recurso resuelve un problema recurrente en las ceremonias: abrir el acto con una atmósfera contenida sin recurrir a fuego real. Las luminarias LED con batería de Astera permiten que el objeto visible en escena sea también la fuente que ilumina las caras.
Robe iForte LTX frente a la escala exterior del templo
Fuera del templo el problema cambiaba por completo. La fachada de la Sagrada Familia impone una escala monumental y un entorno urbano con público alrededor, de modo que la iluminación exterior necesitaba alcance, potencia y estabilidad de haz a distancias largas. Saunier optó desde el principio por los Robe iForte LTX, la cabeza móvil IP65 de largo alcance de la familia iSeries de Robe Lighting.
El ejemplo más claro fue la iluminación de la Cruz de Jesús. La proyección se realizó desde torres de estructura de 12 metros de altura montadas en el exterior, a una distancia aproximada de 195 metros hasta la cruz. La previsión inicial contemplaba cuatro luminarias para ese cometido; el resultado buscado se alcanzó finalmente con dos Robe iForte LTX.

Ese dato se refiere en exclusiva a la proyección sobre la Cruz de Jesús, no al total de equipos Robe empleados en el proyecto. Aun así, la lectura profesional es relevante: reducir a la mitad los proyectores de una posición de largo alcance implica menos estructura, menos potencia eléctrica y menos tiempo de enfoque en un emplazamiento donde cada torre añade permisos, peso y horas de montaje. La ficha oficial del iFORTE LTX sitúa la gama en aplicaciones de largo alcance.
Un mismo relato para la iluminación de la Torre de Jesús de la Sagrada Familia
Aunque el reparto de equipos separaba con claridad ambos frentes, el diseño no funcionaba como dos proyectos yuxtapuestos. La Sala Crucero, la fachada, la Torre de Jesús y la cruz que la remata formaban los tramos sucesivos de una misma progresión visual, que empezaba en el interior del templo y terminaba a 172,5 metros de altura.

Esa continuidad obliga a coordinar dos planteamientos casi opuestos: dentro, luminarias discretas, control sin cable y potencias contenidas; fuera, proyectores de largo alcance sobre torres de estructura. El vínculo no está en el equipo, sino en la partitura de luz que lo ordena en el tiempo, un enfoque más cercano al de los proyectos de iluminación arquitectónica que al de un espectáculo convencional.
Profesionales y empresas del proyecto
- Dirección creativa y artística: Igor Cortadellas, Igor Studio.
- Diseño de iluminación: Juanjo Saunier.
- Programación de iluminación: Gustavo Omedes.
- Producción técnica: Pere Capell, AP7 | Technical & AV Production.
- Producción audiovisual: Alba Audiovisuales.
Un precedente técnico para iluminar patrimonio
Lo que distingue a la iluminación de la Torre de Jesús de la Sagrada Familia no es el inventario de luminarias, sino la disciplina con la que se subordinó a un edificio que no admite intervenciones invasivas. Iluminar patrimonio en activo obliga a resolver antes la logística que la estética: dónde se puede anclar, por dónde no puede pasar un cable, qué queda a la vista cuando la luz se apaga.
Las celebraciones institucionales y los actos de gran formato en edificios protegidos plantean ese mismo conjunto de condicionantes con una exigencia audiovisual creciente: el diseño de iluminación deja de ser un añadido escenográfico para convertirse en la estructura que sostiene el relato. La información y el material gráfico de este proyecto han sido facilitados por Midwich Iberia, compañía que incluye a Robe y Astera entre las marcas de iluminación profesional de su catálogo para el mercado ibérico.
