El cineasta Alex Zarfati ha rodado en formato anamórfico su cortometraje psicológico «Fail Safe»: Blackmagic PYXIS 12K y URSA Mini Pro 12K firmaron la captura, con Blackmagic RAW como formato de grabación y DaVinci Resolve Studio para la edición y el etalonaje. Incorporó la PYXIS 12K por un problema de encuadre concreto: sus objetivos anamórficos de fotograma completo perdían imagen vertical sobre el sensor Super 35 de la URSA Mini Pro 12K. El sensor full frame del nuevo modelo y su grabación Open Gate devolvieron esa superficie.
Blackmagic PYXIS 12K frente al recorte del sensor Super 35
La URSA Mini Pro 12K fue el punto de partida y la cámara habitual de Zarfati desde hace seis años. El conflicto no estaba en la cámara, sino en la combinación entre su sensor Super 35 y unas ópticas calculadas para cubrir un fotograma completo.
Un anamórfico de fotograma completo proyecta un círculo de imagen dimensionado para ese tamaño de sensor. Si detrás se sitúa un Super 35, menor, solo se registra parte de esa proyección, y la pérdida se concentra en el eje vertical. Al desanamorfizar —deshacer la compresión horizontal del formato— el fotograma se ensancha, pero falta altura que componer.
Al cambiar al modelo PYXIS 12K y poder grabar con el sensor completo, inmediatamente dispusimos de un área de imagen mucho más grande para trabajar. Esto significó un menor recorte vertical y un mejor encuadre anamórfico en general, lo cual fue fundamental para el estilo que buscábamos.
Alex Zarfati, director de Fail Safe
La URSA Mini Pro 12K siguió en la producción. El matiz importa: un Super 35 no es inferior a un fotograma completo. Lo que decidió el cambio fue la relación de la URSA Mini Pro 12K con esas ópticas concretas.
PYXIS 12K: Open Gate y sensor de fotograma completo para el encuadre anamórfico
Grabar en Open Gate consiste en leer la superficie completa del sensor en lugar de una ventana recortada según la relación de aspecto de entrega. El operador conserva así altura que otros modos descartan antes de llegar a la tarjeta.
Es justo lo que reclama un anamórfico: la óptica comprime la escena en horizontal y el desanamorfizado la vuelve a estirar, así que cada milímetro de sensor vertical acaba siendo encuadre aprovechable. Con fotograma completo —de mayor superficie que un Super 35— y lectura Open Gate, la PYXIS 12K dio margen para componer sin sacrificar la parte alta y baja del plano.
La decisión tenía lectura narrativa: Zarfati buscaba una película fragmentada y psicológica, en la que el espectador reconstruyera la historia pieza a pieza igual que el protagonista, y recortar el encuadre debilitaba esa idea. La cobertura óptica recayó en anamórficos SIRUI y, según la escena, en focales fijas Arles de DZOFILM, como en otra producción rodada con Blackmagic PYXIS 12K.
Sombras profundas y luces intensas en un mismo plano
Buena parte de «Fail Safe» transcurre en entornos oscuros en los que entran luces muy brillantes dentro del encuadre. Es una situación exigente: obliga a sostener el detalle de la penumbra y el de las altas luces.
Tuvimos muchas escenas con entornos realmente oscuros y luces muy brillantes en el mismo encuadre, que es generalmente donde algunas cámaras empiezan a fallar. Sin embargo, la PYXIS 12K retuvo tanta información en las sombras y en las zonas más claras que a veces casi parecía como si estuviera haciendo trampa.
Alex Zarfati
Ese margen servía a un objetivo definido: una imagen oscura, texturizada e inquietante, con sombras densas, luces prácticas cálidas y un contraste alto que hiciera el relato real y opresivo a la vez. El tono visual, insiste Zarfati, es parte central de la narrativa.
Una configuración ligera para el rodaje anamórfico con PYXIS 12K
El equipo mantuvo un aparejo liviano orientado a la cámara en mano. Con pocas manos y mucha cobertura que resolver, esa decisión se traduce en rapidez: moverse deprisa, reencuadrar sobre la marcha y conseguir las tomas sin frenar el set.
El tamaño del cuerpo de cámara no es comodidad, sino planificación: condiciona cuántas configuraciones caben en una jornada. Es la lógica que explica el uso de la familia PYXIS en producciones cinematográficas de corte narrativo. Un presupuesto ajustado tampoco implicó renunciar al estándar profesional: la PYXIS 12K está aprobada para producciones originales 4K de Netflix.
Blackmagic RAW y DaVinci Resolve Studio en posproducción
Grabar en Blackmagic RAW conserva los datos del sensor y los metadatos de la toma en lugar de fijar lo decidido en el set. Eso deja abiertos en posproducción la temperatura de color, el ISO, la atenuación o recuperación de altas luces, el tratamiento de las sombras y el aspecto cromático final.
El hecho de poder ajustar aspectos como la temperatura del color, la atenuación de las luces y hasta el valor ISO cuando era necesario nos otorgó mucho más control a posteriori. Nos quitó mucha presión en el set saber que teníamos ese margen adicional para perfeccionar la imagen más adelante sin que esta se degradara.
Alex Zarfati
Ese margen no es ilimitado: amplía las opciones de ajuste, pero no sustituye una exposición correcta en el rodaje. Su función es afinar, no rescatar.
«Fail Safe» fue la primera película que Zarfati editó de principio a fin en DaVinci Resolve Studio. La ventaja llegó al saltar a la etapa cromática: montar y etalonar en el mismo programa evitó revinculaciones e idas y vueltas, y el colorista pudo retomar el proyecto y continuar. Esa continuidad sostiene el flujo de trabajo con Blackmagic RAW y DaVinci Resolve Studio de otros rodajes independientes.
Más recursos para lo que se ve en pantalla
«Fail Safe» se financió de manera independiente, lo que obligó a vigilar cada partida. Combinar el sensor de fotograma completo de la PYXIS 12K, Open Gate, ópticas anamórficas, Blackmagic RAW y un flujo integrado de montaje y etalonaje permitió contener el gasto en cámara y destinar más recursos a localizaciones, iluminación y valor de producción. Es el argumento que explica el peso creciente de Blackmagic RAW en cine independiente.
Es un cálculo habitual: elegir herramientas que resuelvan un problema fotográfico concreto —aquí, sostener el encuadre anamórfico— y liberar presupuesto para lo que se ve en pantalla. El cortometraje, anunciado por Blackmagic Design, estará disponible en septiembre de 2026.









