El Arena di Verona, un anfiteatro romano con más de 2.000 años de historia y reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, se convirtió en febrero de 2026 en el escenario de dos ceremonias deportivas de alcance mundial. En ese entorno monumental, donde la arquitectura impone tanto respeto como límites técnicos, la luz asumió un papel decisivo dentro de la narrativa visual.
La producción reunió a Filmmaster, el estudio de diseño Giò Forma y el equipo de iluminación de Blearred Milano para dar forma a dos eventos consecutivos con una base técnica común, pero con identidades emocionales distintas. En el centro de ese planteamiento estuvo Cameo OTOS L16, una barra móvil IP65 utilizada en cerca de 750 unidades para transformar las gradas del anfiteatro en un gran lienzo luminoso.
Más que una solución técnica, Cameo OTOS L16 se integró como parte del lenguaje escénico de una producción donde deporte, historia, música, danza y tecnología debían convivir ante millones de espectadores en todo el mundo.
Una producción donde la luz debía respetar la historia
Trabajar en el Arena di Verona no implica únicamente resolver un montaje audiovisual de gran formato. También exige entender el peso simbólico del espacio. La iluminación profesional para eventos debía aportar profundidad, impacto y dinamismo sin imponerse sobre una arquitectura con dos milenios de historia.
El proyecto fue encargado a Filmmaster por los comités organizadores y desarrollado junto a Giò Forma y Blearred Milano. El objetivo era convertir el anfiteatro en un escenario envolvente, capaz de acoger primero la gran final de los Juegos de Invierno más prestigiosos del mundo y, unos días después, la inauguración de los Juegos de Invierno para deportistas paralímpicos.
Fabrizio Audagnotto, productor ejecutivo de ceremonias en Filmmaster, sintetizó la ambición del proyecto al hablar de “la belleza en acción” como promesa creativa. En su planteamiento, la ceremonia debía entrelazar danza, música, tecnología y patrimonio cultural italiano en un único momento, con la confianza entre socios como base invisible del resultado final.
Esa visión explica por qué Cameo OTOS L16 no funcionó como un simple recurso de apoyo, sino como una herramienta central dentro del diseño de iluminación profesional.
Cameo OTOS L16 como elemento escenográfico
En una producción de esta escala, la luz no puede entenderse como un complemento añadido al final del proceso creativo. Debe formar parte del diseño desde el inicio, especialmente cuando el espacio escénico es un anfiteatro histórico y cualquier intervención física requiere una lectura cuidadosa del entorno.
Claudio Santucci, escenógrafo y fundador del estudio Giò Forma, resumió esa idea con una frase clave:
“La luz es un componente estructural de la escenografía, no un elemento secundario”.
A partir de esa premisa, el equipo reinterpretó las gradas del Arena di Verona como una superficie activa. En lugar de añadir estructuras que pudieran alterar la percepción del recinto, la propuesta apostó por una iluminación escenográfica capaz de moldear el espacio mediante luz, color, movimiento y profundidad.
En ese contexto, Cameo OTOS L16 en el Arena di Verona permitió vincular tecnología contemporánea y patrimonio arquitectónico dentro de un mismo lenguaje visual. Las gradas dejaron de ser únicamente fondo histórico para convertirse en parte de la narrativa escénica.
Cameo OTOS L16 como solución IP65 para iluminación en eventos exteriores
Uno de los factores determinantes del proyecto fue la necesidad de trabajar en un gran recinto al aire libre. La iluminación para eventos exteriores exige equipos capaces de ofrecer fiabilidad en condiciones variables, especialmente cuando se trata de ceremonias televisadas, producciones en directo y espacios con restricciones estructurales.
La elección de Cameo OTOS L16 respondió tanto a criterios creativos como operativos. Blearred necesitaba una barra móvil IP65 para eventos exteriores que pudiera integrarse en las gradas del anfiteatro y, al mismo tiempo, ofrecer recursos visuales suficientes para diferenciar dos ceremonias con lenguajes emocionales propios.
Ivan Russo, director técnico de proyectos y cofundador de Blearred, explicó que el principal desafío era evitar la repetición entre ambos eventos y dotar a cada ceremonia de un carácter emocional distinto. La configuración técnica era prácticamente idéntica, pero la narrativa visual debía cambiar.
Para lograrlo, la iluminación escenográfica tenía que modular atmósferas, perspectivas y sensaciones sin depender de grandes alteraciones físicas. La versatilidad de una barra móvil IP65 como Cameo OTOS L16 permitió trabajar sobre el espacio completo, no únicamente sobre el escenario principal.
La elección de Cameo OTOS L16 antes de su llegada al mercado
La historia del proyecto tiene un elemento especialmente significativo: el equipo de Blearred decidió trabajar con Cameo OTOS L16 cuando el producto todavía no había salido al mercado. La recomendación de Giò Forma llevó al equipo hasta Neu-Anspach, en Hesse, donde se encuentra la sede central de Adam Hall Group.
Jordan Babev, diseñador de iluminación y cofundador de Blearred, recordó así aquel primer contacto:
“Cuando vimos por primera vez el OTOS L16, el producto ni siquiera había salido aún al mercado”.
La decisión de utilizar cerca de 750 unidades en una producción de este nivel refleja la confianza depositada tanto en el producto como en la capacidad logística del proyecto. En el ámbito de los equipos de iluminación para rental, la creatividad solo puede materializarse si existe disponibilidad real, consistencia entre unidades y seguridad operativa.
Para Blearred, el factor decisivo fue la seguridad transmitida por el equipo de Cameo a la hora de suministrar las unidades necesarias para las ceremonias. Ese respaldo resultó esencial en una producción donde la iluminación para grandes producciones debía responder a exigencias creativas, técnicas y televisivas sin margen para la improvisación.
Cerca de 750 unidades para crear profundidad visual
Las cerca de 750 unidades de Cameo OTOS L16 se distribuyeron por las antiguas gradas del anfiteatro semicircular. Esta disposición permitió transformar el fondo arquitectónico en una superficie dinámica, capaz de generar efectos de color, simetrías visuales y acentos con una marcada sensación de profundidad.
Nicolò Maffeis, programador de iluminación de Blearred, destacó el peso visual del sistema dentro de ambas ceremonias:
“Los OTOS L16 son el elemento visual más llamativo en ambas ceremonias”.
La frase resume la importancia de Cameo OTOS L16 para grandes eventos en un montaje donde cada plano debía funcionar tanto para el público presente como para la retransmisión. La iluminación para producción en directo exige que cada recurso conserve presencia, lectura y coherencia desde múltiples ángulos de cámara.
Las luminarias IP65 para eventos permitieron construir una identidad visual reconocible sin competir con la arquitectura del Arena di Verona. En lugar de ocultar el espacio, la luz lo activó, convirtiendo las gradas en parte del relato escénico.
Dos ceremonias, una misma base técnica y dos identidades visuales
Uno de los mayores retos creativos fue diferenciar dos ceremonias celebradas en el mismo espacio, con una configuración escénica y técnica prácticamente idéntica. Primero, el Arena di Verona acogió la gran final de los Juegos de Invierno más prestigiosos del mundo. Días después, el mismo recinto recibió la inauguración de los Juegos de Invierno para deportistas paralímpicos.
La solución no consistía en cambiarlo todo, sino en utilizar la luz para modificar la percepción emocional del espacio. En ese sentido, Cameo OTOS L16 permitió generar variaciones de ritmo, color, intensidad y profundidad para acompañar dos narrativas distintas.
La iluminación profesional para ceremonias deportivas debe responder a una doble exigencia: emocionar al público y mantener una lectura clara para la televisión. En este caso, la combinación de arquitectura histórica, diseño lumínico y producción en directo permitió construir dos experiencias diferenciadas sin renunciar a una identidad visual común.
Iluminación profesional para ceremonias deportivas de escala global
El uso de Cameo OTOS L16 en el Arena di Verona muestra cómo las soluciones actuales de iluminación profesional para eventos están evolucionando hacia un papel más narrativo. Ya no se trata únicamente de iluminar una escena, sino de construir espacio, profundidad y memoria visual.
En ceremonias deportivas de esta magnitud, la luz debe integrarse con música, coreografía, realización televisiva, escenografía y arquitectura. Por eso, las luminarias IP65 para grandes producciones tienen que ofrecer algo más que resistencia: deben permitir un control creativo preciso y una integración visual coherente.
Ivan Russo resumió el objetivo final del proyecto desde una perspectiva emocional:
“Por encima de todo, me gustaría que el público recordara las emociones que sintió al verlo por televisión o en directo en el estadio”.
Esa idea sitúa la tecnología en su verdadero lugar dentro de una gran producción: no como protagonista aislada, sino como medio para intensificar la experiencia del público.
El proyecto en el Arena di Verona demuestra cómo la iluminación para grandes producciones puede aportar profundidad visual sin imponerse sobre el valor simbólico del espacio. En un anfiteatro romano de 2.000 años, la tecnología debía integrarse con precisión, sin competir con la arquitectura ni reducirla a un simple fondo.
La utilización de Cameo OTOS L16 permitió crear un entorno inmersivo donde la luz acompañó la narrativa deportiva, cultural y televisiva de dos ceremonias distintas. Para Cameo, como marca especializada en soluciones de iluminación profesional, el proyecto refuerza su presencia en el ámbito de la iluminación profesional para ceremonias deportivas y en el mercado de las luminarias IP65 para eventos de gran formato.
Más allá de la ficha técnica, lo relevante es el resultado: una producción en la que deporte, historia y tecnología convivieron en un mismo lenguaje visual. En ese punto de encuentro, Cameo OTOS L16 formó parte de una imagen destinada a permanecer en la memoria de quienes la vivieron desde las gradas y de quienes la siguieron a través de la pantalla, consolidando también el papel de Adam Hall Group como compañía vinculada al desarrollo de soluciones para grandes producciones en directo.












Cameo OTOS L16 como elemento escenográfico
La elección de Cameo OTOS L16 antes de su llegada al mercado
Dos ceremonias, una misma base técnica y dos identidades visuales