El protocolo Dante es una tecnología de audio sobre IP desarrollada por la empresa australiana Audinate. Transporta canales de audio digital sin comprimir, junto con el control y la sincronización de los equipos, por una red Ethernet estándar. En lugar de tender un cable por cada señal entre el escenario, la mesa de mezclas, los amplificadores o el sistema de grabación, los dispositivos compatibles se conectan a switches de red y el enrutamiento se decide por software. Así resuelve un problema clásico del sonido profesional: mover muchos canales entre muchos puntos sin multiplicar mangueras, paneles de parcheo ni conversiones. Eso sí, funciona bien cuando la red se diseña para ello, y conviene entender cómo antes de dar el salto al audio en red.
Qué es Dante y quién lo desarrolla
Aunque en el sector se habla del «protocolo Dante», Audinate lo presenta como una plataforma de conectividad AV en red. Es una tecnología propietaria. Audinate la licencia a los fabricantes, que la integran en sus equipos mediante chips, módulos o software. Por eso hay Dante en mesas de mezclas, sistemas de microfonía, procesadores, amplificadores, altavoces autoamplificados, interfaces y tarjetas de expansión de marcas muy distintas, y todos esos equipos pueden intercambiar audio dentro de la misma red.
Por la red viajan audio PCM sin comprimir (48 kHz y 24 bits es lo habitual, según Audinate), mensajes de control y descubrimiento, e información de reloj. Un ordenador también puede integrarse con software como Dante Virtual Soundcard. Y un límite que conviene tener presente: según la guía de Audinate para administradores de red, el audio Dante no puede enviarse por wifi.
Cómo funciona una red Dante
Transmisores, receptores y suscripciones
Cada dispositivo Dante anuncia sus canales y los equipos se descubren automáticamente (mDNS y DNS-SD). Cuando un receptor necesita una señal, se «suscribe» al canal de un transmisor, que a partir de ese momento le envía el audio empaquetado en flujos.
Por defecto, el audio viaja en unicast, de un transmisor a un receptor: según Audinate, cada flujo agrupa hasta cuatro canales y consume unos 6 Mbps. Para llevar la misma señal a muchos destinos se usa multicast: el transmisor emite una sola vez y el consumo ronda 1,5 Mbps por canal. La elección importa: muchos flujos unicast multiplican el tráfico, y mucho multicast exige switches que sepan gestionarlo.

Un único reloj para toda la red
El audio digital solo se reproduce correctamente si todos los equipos muestrean al mismo ritmo. Dante usa el Precision Time Protocol (PTP, IEEE 1588), en su versión 1 por defecto: en cada subred se elige un reloj líder y el resto de dispositivos se ajusta a él. El administrador puede fijar el líder preferido o, si el equipo lo admite, tomar la referencia de un reloj externo. Según Audinate, no hacen falta switches compatibles con PTP, pero sí que los paquetes de reloj lleguen con prioridad.
Latencia: un ajuste, no una cifra fija
Es habitual leer que Dante tiene «X milisegundos» de latencia, pero no hay una cifra universal. En Dante, la latencia es un ajuste del receptor: el margen que deja para que lleguen todos los paquetes antes de reproducirlos. Según la documentación de Dante Controller, el valor por defecto es 1 ms, que Audinate considera más que suficiente para aplicaciones de baja latencia; los flujos multicast trabajan con un mínimo de 1 ms, algunos dispositivos no bajan de 2 ms y, si un transmisor no puede garantizar el valor pedido, Dante lo sube al mínimo que ese equipo soporta.
Los fabricantes publican además sus propias recomendaciones: el manual de las etapas Yamaha PC-D/DI, por ejemplo, parte de 0,5 ms y limita a cinco las unidades en cadena con ese ajuste. En la práctica, el margen necesario crece con el número de switches y con la carga de la red, y la latencia que percibe el usuario es la de todo el sistema: conversión, procesado y red.
Dante Controller
Dante Controller es el software gratuito de Audinate para Windows y macOS que da visibilidad a todo lo anterior. Detecta los dispositivos, muestra la matriz de enrutamiento donde se crean las suscripciones, permite configurar frecuencia de muestreo, latencia o preferencias de reloj, supervisa la sincronización y el ancho de banda multicast y guarda configuraciones completas. Es la primera herramienta de diagnóstico cuando algo no suena.
Audio en red frente al cableado analógico
En un sistema analógico, cada señal necesita su propio conductor. Una manguera de 32 pares lleva 32 señales en un solo sentido. Enviar la misma señal a la mesa de sala, a la de monitores y a la grabación obliga a usar splitters, y cualquier cambio exige reparchear físicamente.
En una red Dante, un único cable Ethernet por dispositivo transporta muchos canales en ambos sentidos. El enrutamiento se cambia desde el software, y una misma fuente puede llegar a varios destinos sin divisores pasivos. Ampliar el sistema consiste en añadir dispositivos o switches, no en tender nuevas tiradas punto a punto. Esa flexibilidad explica su peso en el audio profesional para instalaciones, donde una misma infraestructura sirve a varias salas que se reconfiguran con frecuencia.

La contrapartida es que la red pasa a ser parte del sistema de sonido. Hay que dimensionarla, configurar los switches y saber diagnosticarla; un fallo en un switch puede afectar a muchos canales a la vez, y si la red se comparte con otros servicios hay que coordinarse con IT. La conversión analógico-digital, además, sigue existiendo en los extremos: micrófonos y altavoces no son digitales.
Qué necesita una red Ethernet para transportar audio Dante
Dante funciona sobre infraestructura Ethernet convencional, pero una red profesional no es «cualquier red». Las recomendaciones de Audinate y de los fabricantes coinciden en varios puntos:
- Gigabit Ethernet como base; los equipos de 100 Mbps solo encajan en sistemas pequeños y con QoS.
- QoS con DSCP y prioridad estricta: CS7 (56) para los eventos de reloj y EF (46) para el audio. Es obligatoria en redes de 100 Mbps o mixtas y aconsejable en redes compartidas.
- Energy Efficient Ethernet desactivado (IEEE 802.3az), porque degrada la sincronización y puede causar cortes.
- IGMP snooping cuando hay mucho multicast o vídeo, con un único querier por VLAN; en redes solo de audio con pocos flujos multicast no es un requisito.
- Una VLAN propia cuando Dante comparte la red corporativa.
Redundancia
Muchos dispositivos Dante tienen dos puertos: primario y secundario. En modo redundante, cada puerto se conecta a una red físicamente independiente y el equipo envía el mismo audio y el mismo reloj por ambas a la vez. Si una red falla, el audio sigue llegando por la otra, sin conmutación. No todos los equipos ofrecen esta función. En algunos, el segundo puerto puede funcionar como switch para encadenar dispositivos, pero entonces deja de haber redundancia.
Dante, AES67 y MADI: en qué se diferencian
AES67: un estándar de interoperabilidad
Dante no es lo mismo que AES67. AES67 es un estándar de la Audio Engineering Society publicado en 2013 y revisado después, la última vez en 2023. Define cómo usar protocolos ya existentes, como RTP para el audio o PTPv2 para el reloj, para que distintos sistemas de audio sobre IP intercambien señales de alta calidad.
Su papel es servir de idioma común entre plataformas, no sustituirlas, y no incluye por sí solo todo lo que aporta un ecosistema completo, como el descubrimiento y la gestión unificados. Por eso las dos tecnologías conviven: muchos dispositivos Dante, aunque no todos, incorporan un modo AES67 que se activa desde Dante Controller y les permite intercambiar flujos multicast con equipos de otras plataformas, añadiendo PTPv2 a su sincronización. Que funcione depende del firmware, del direccionamiento multicast y de una configuración coherente del reloj; no basta con que dos fichas técnicas digan «AES67».
En el mercado conviven otros enfoques de audio en red, como el protocolo Milan, basado en AVB, o RAVENNA.
MADI: transporte multicanal punto a punto
MADI, normalizado por la AES como AES10, es una interfaz digital que transporta hasta 64 canales a 48 kHz, y menos a frecuencias de muestreo superiores. Viaja por cable coaxial o por fibra óptica. Cada enlace va de un emisor a un receptor en un solo sentido, así que una conexión bidireccional necesita dos.
Frente a Dante, MADI no es una red, sino un transporte robusto y predecible entre dos equipos, sin switches ni configuración IP. Sigue muy presente en broadcast, unidades móviles, giras y estudios; con routers MADI se construyen arquitecturas más complejas y existen puentes MADI-Dante para unir ambos mundos. Muchas consolas ofrecen MADI junto a Dante u otros formatos, como recoge nuestro repaso a los protocolos digitales de los principales mezcladores de sonido.
| Audio analógico | MADI (AES10) | Dante | |
|---|---|---|---|
| Arquitectura | Punto a punto, una señal por conductor | Enlace digital punto a punto, unidireccional | Red IP conmutada entre muchos dispositivos |
| Medio físico | Cable de par apantallado y mangueras multipar | Coaxial o fibra óptica | Cable Ethernet (Cat5e o superior) y fibra entre switches |
| Canales por conexión | Uno por par | Hasta 64 a 48 kHz, por sentido | Según el dispositivo y la capacidad de la red |
| Enrutamiento | Físico: parcheo y splitters | En los equipos o mediante routers MADI | Por software, con suscripciones en Dante Controller |
| Escalabilidad | Más señales implican más cable | Más enlaces o un router | Se añaden dispositivos y switches; exige planificar la red |
| Uso típico | Sistemas pequeños y conexiones finales | Broadcast, giras, unidades móviles y estudios | Instalación fija, directo, broadcast, estudios y salas corporativas |
Dante, Dante AV y AV over IP
AV over IP es una categoría amplia: engloba los sistemas que transportan vídeo, audio y control sobre redes IP, con tecnologías distintas según el fabricante y el mercado. En broadcast, por ejemplo, la referencia es SMPTE ST 2110. Dante, en su forma original, es solo audio.
Audinate ha ampliado su plataforma con la familia Dante AV, que envía vídeo junto al audio Dante sobre redes de 1 GbE y se gestiona desde la misma herramienta. Son productos específicos: un dispositivo de audio Dante no transporta vídeo, y añadir vídeo a la red exige más ancho de banda y gestión del multicast.
Cuándo tiene sentido utilizar Dante
Dante encaja sobre todo cuando hay muchos canales, varios puntos de origen y destino o un sistema que cambia con frecuencia:
- Instalaciones fijas multisala: centros de convenciones, hoteles, universidades o edificios corporativos, donde una red troncal reparte audio entre salas, procesadores y amplificadores.
- Sonido en directo: stageboxes, mesa de sala y monitores que comparten entradas, más la grabación multipista en un ordenador.
- Broadcast, estudios y salas corporativas: a menudo con AES67 para hablar con otros sistemas IP, o con micrófonos de techo y DSP que ya integran Dante de serie.
Otras opciones pueden ser más razonables con un sistema analógico de pocos canales que no va a crecer, un flujo de trabajo ya construido sobre MADI, una infraestructura broadcast normalizada en ST 2110 y AES67 o un ecosistema Milan. La decisión depende de los equipos, de la red que se puede desplegar y de quién va a operarla.
Para quien vaya a diseñar o administrar estas redes, Audinate mantiene su propio programa de certificación Dante.
