El Partido, el documental de Juan Cabral y Santiago Franco que reconstruye el Argentina-Inglaterra de los cuartos de final del Mundial de 1986, se ha filmado con dos cámaras de cine digital de Blackmagic Design: la URSA Cine 17K 65 y la URSA Cine 12K LF. Su posproducción se completó en DaVinci Resolve Studio.
La película, producida por Industria del Milagro y Labhouse Films, figuró entre los estrenos del Festival de Cannes de 2026, llegará a las carteleras latinoamericanas y ha sido seleccionada para el próximo Festival de Cine de Londres. Su relato se construye con entrevistas a exjugadores de ambas selecciones, que vuelven a ver las imágenes de archivo de aquel encuentro mientras recuerdan lo que ocurrió en el campo y también las tensiones políticas más amplias que lo rodeaban.
Cuando el director de fotografía Pablo García Gallego se reunió con los directores, gran parte del documental ya estaba editada con material de archivo. Faltaban las entrevistas, y su propuesta fue abordarlas como retratos audiovisuales.
«Mi tarea consistió en grabar las entrevistas tratando cada plano como un retrato fotográfico y tratar de captar hasta la más mínima reacción, para dar más personalidad a los testimonios», explica García Gallego.
Ese planteamiento obligaba a situar la cámara muy cerca de los protagonistas sin que la imagen perdiera naturalidad. Por eso la URSA Cine 17K 65 se reservó como unidad exclusiva para los retratos, equipada con un objetivo fijo Mamiya Sekor C de 65 mm. La combinación de esa óptica con el sensor de gran formato de 65 mm permitió al director de fotografía trabajar mucho más cerca de los entrevistados.
«Con un sensor de mayor tamaño, puedo acercar la cámara al sujeto mientras uso longitudes focales de retrato que no distorsionan el rostro», señala. «Eso quiere decir que el espectador también está más cerca del entrevistado».
La clave estaba en la distancia. El formato grande le evitaba tener que elegir entre una focal demasiado amplia, que altera las proporciones de la cara, y alejar la cámara, que rompe la sensación de intimidad con quien habla.
La estética de El Partido es monocromática y se apoya en el contraste entre el blanco y el negro. García Gallego utilizó una gran plataforma de luz cenital como fuente principal, complementada con luces laterales más suaves y regulables que modelan los rostros y generan sombras más marcadas sobre un fondo negro. Sin nada más en el encuadre, todo el peso de la imagen recae en la cara de cada exjugador.

Durante las entrevistas, los jugadores veían las imágenes de archivo en una pantalla de seis metros mientras tres cámaras grababan de forma continua para registrar sus reacciones espontáneas. La proyección también acabó dentro de la imagen: a medida que cambiaban las secuencias de archivo, la luz que emitía la pantalla pasó a formar parte de la composición visual.
La cobertura adicional corrió a cargo de la URSA Cine 12K LF, montada con un zoom cinematográfico Angénieux. Desde la misma posición, García Gallego podía ajustar rápidamente el encuadre y pasar de planos más abiertos de los jugadores sentados a planos medios más cerrados conforme avanzaban las conversaciones. Una tercera cámara aportaba otro punto de vista.
La resolución se decidió según el tipo de toma. Las entrevistas más extensas se grabaron principalmente en 4K, lo que permitía tomas ininterrumpidas de mayor duración. Los modos 12K y 17K se reservaron para los momentos en que la información adicional de imagen daba más flexibilidad en posproducción. En los planos que incluían pantallas de televisión, rodar en 12K aportó detalle adicional para los efectos visuales y permitió obtener composiciones alternativas de una misma toma.
Todo ese material se trabajó después en DaVinci Resolve Studio, donde se realizaron la edición, el etalonaje, los efectos visuales y el acabado del documental.










