d&b Soundscape en La Défense Arena fue el sistema de sonido inmersivo elegido para el espectáculo de Artus ante 35.000 espectadores. El despliegue de 180°, suministrado por Dushow y operado por el ingeniero de sonido FOH y supervisor de audio Sylvain Denis junto al técnico de sistemas Adrien Bouillon, utilizó dos procesadores d&b DS100 —uno en redundancia— para mantener la voz del humorista cercana e inteligible, ofrecer una cobertura homogénea y desarrollar el sonido espacializado de Artus, la orquesta y los coros en todo el recinto.
La producción fusiona monólogo, espectáculo de gran formato y música en directo, con 60 músicos, 60 coristas y numerosos invitados sobre el escenario, una combinación de exigencias poco habitual en un mismo diseño de sistema. Para responder a este reto, el sistema de sonido de Artus combinó los arrays KSL, XSL y CCL con mezcla orientada a objetos mediante d&b Soundscape, una configuración de sonido inmersivo en La Défense Arena diseñada para mantener la coherencia de la imagen sonora para el público situado en distintas zonas del recinto.
d&b Soundscape en La Défense Arena: sistema de sonido inmersivo para Artus
- Recinto: La Défense Arena, París.
- Artista: Artus, primer humorista que actúa en el recinto.
- Público: 35.000 espectadores.
- Fabricante: d&b audiotechnik.
- Proveedor del sistema: Dushow.
- Procesado: dos DS100, uno en redundancia, con mezcla orientada a objetos.
- Familias de altavoces: arrays KSL, XSL y CCL, con apoyo de Y10P, SL-SUB y KSL-SUB.
- Reto principal: inteligibilidad de la voz y cobertura homogénea con hasta 160 micrófonos abiertos.
Un monólogo con las exigencias de una gran producción musical
El punto de partida no es el de un concierto al uso. En un espectáculo construido sobre la palabra, el sistema debe sostener una voz —captada con un micrófono de diadema directivo— con la misma claridad en la primera fila que en el anillo superior, y en un recinto donde cualquier energía mal dirigida vuelve como reverberación.
A esa exigencia se sumó una producción musical completa. Con 60 músicos y 60 coristas en escena, más los invitados que se incorporaban durante la función, el sistema debía pasar de la intimidad del monólogo a los pasajes más densos sin cambiar de carácter, con hasta 160 micrófonos abiertos de forma simultánea.
El tercer condicionante fue escénico: controlar la directividad para esquivar en lo posible las superficies reflectantes de la Arena, limitar la reverberación e integrar el sistema en una escenografía con decorados y pantallas de vídeo. Todo ello con un artista que se desplazó por la sala a pie, en patinete y suspendido en el aire.

d&b DS100 en La Défense Arena: mezcla orientada a objetos con Soundscape para Artus
La respuesta pasó por el DS100 y por una lógica distinta a la del estéreo convencional. En una mezcla orientada a objetos, cada fuente se gestiona según su posición percibida, de modo que lo que el público escucha se corresponde con lo que ocurre en escena: orquesta, coros y voz ocupan un lugar propio en la imagen sonora en lugar de repartirse entre dos costados.
La consecuencia práctica en una arena es directa. En estéreo, la coherencia de la imagen se concentra en una zona relativamente estrecha y se degrada a medida que el oyente se aleja de ella. Denis, habituado a trabajar con Soundscape en conciertos sinfónicos, destaca precisamente lo que ocurre fuera de esa zona.
«La mezcla por objetos aporta una mayor sensación de amplitud y permite al público disfrutar de esta espacialización, incluida la voz de Artus, que se localiza correctamente incluso para quienes se encuentran fuera del punto óptimo habitual de los sistemas estéreo. Poder ofrecer la misma calidad de mezcla a más del 80% del público es, para mí, una ventaja decisiva», explica Sylvain Denis.
Ese 80% es la valoración del ingeniero FOH sobre el resultado en sala, no una medición independiente. Aun así, marca el terreno que ha ido ganando el procesamiento inmersivo de la familia Soundscape en teatros, auditorios y recintos de gran aforo.
Inteligibilidad y presión sonora para 35.000 espectadores
El equilibrio entre presencia vocal y energía musical se sostuvo sobre dos referencias de nivel: los pasajes de mayor intensidad alcanzaron 101 dB SPL y la voz de Artus se mantuvo entre 90 y 95 dB SPL de media, incluidos los tramos en los que el artista se movía por la sala.
«El DS100 y el sistema d&b utilizado en La Défense Arena permitieron alcanzar un elevado nivel de SPL en los pasajes más épicos (101 dB SPL, con 160 micrófonos abiertos simultáneamente) y mantener la voz de Artus entre 90 y 95 dB SPL de media, incluso cuando se desplazaba por la sala, ya fuera a pie, en patinete o suspendido en el aire», detalla el ingeniero FOH.
Para un técnico de directo, lo relevante no es el pico absoluto, sino la distancia estable entre voz y música con esa cantidad de canales abiertos. Denis añade un beneficio de método: la mezcla por objetos le evita perseguir frecuencias problemáticas y desnaturalizar sus fuentes para adaptarlas al sistema o al espacio.
Directividad cardioide y margen antes del feedback
Con 60 músicos, 60 coristas y una escena poblada de micrófonos, el comportamiento del sistema hacia atrás pesa tanto como su cobertura hacia delante. El modo cardioide aportó atenuación trasera en bajas frecuencias, lo que reduce la energía que regresa al escenario y amplía el margen dinámico disponible antes de que aparezca la realimentación.
Ese margen se traduce en libertad para el ingeniero de mezcla: más recorrido para levantar la voz y menos correcciones defensivas. Es el mismo principio que ha impulsado la adopción de arreglos en línea cardioides compactos como el CCL en producciones con el escenario lleno de micrófonos abiertos.
Array Processing y planificación antes del montaje
La segunda herramienta decisiva fue Array Processing, empleada para afinar la cobertura de los arrays y gestionar la transición entre los sistemas principales y los de delay, uno de los puntos donde más fácilmente se pierde coherencia en un recinto de este tamaño.
«Podemos tratar zonas o superficies concretas de forma individualizada para corregir posibles incidencias acústicas sin comprometer la cobertura global. No es una varita mágica, pero sí una herramienta muy potente que cambia por completo nuestra forma de trabajar», señala Adrien Bouillon.
El trabajo previo fue igual de determinante. El equipo llevó al máximo la fase de predicción con las herramientas de la marca —alineamiento, HeadroomCalc, entorno 3D, Soundscape Plot y rigging— y dejó preparados numerosos presets antes de pisar el recinto. En una producción de esta escala, esa anticipación se traduce en horas de montaje.

KSL, XSL y CCL en el sistema desplegado
El inventario responde a la necesidad de cubrir zonas muy distintas de la Arena con familias complementarias, cada una ajustada a su distancia de tiro:
- 84 KSL 8/12
- 100 XSL 8/12
- 20 CCL 8/12
- 12 Y10P
- 10 SL-SUB
- 24 KSL-SUB
- 118 amplificadores D40 y D90
- 2 procesadores DS100, uno de ellos en redundancia
La redundancia del procesado merece una lectura aparte: cuando la espacialización no es un efecto añadido sino la base de la mezcla, el DS100 pasa a ser un elemento crítico, y duplicarlo responde a la misma lógica de seguridad que se aplica a la alimentación o a las redes de audio.
Del reparto de nivel al diseño de la imagen sonora
Lo relevante de este proyecto no es el número de cajas, sino el cambio de criterio. Durante décadas, sonorizar un gran recinto consistió sobre todo en repartir nivel de forma homogénea; aquí el objetivo fue construir una imagen espacial estable y ligada a la acción escénica, con el parque de altavoces como consecuencia y no como punto de partida.
d&b Soundscape en La Défense Arena muestra cómo un sistema de sonido inmersivo puede trasladarse a un espectáculo de gran formato como el de Artus, combinando mezcla orientada a objetos, procesado d&b DS100, control de directividad y cobertura para 35.000 espectadores. El proyecto constituye una referencia para empresas de rental, productores, ingenieros de sonido y responsables de grandes recintos que estudian incorporar sonido inmersivo y espacializado a conciertos, galas, espectáculos híbridos e instalaciones permanentes, con Dushow como proveedor del sistema, el soporte de d&b audiotechnik, con Boris Jacquier-Laforge como interlocutor de la marca.







