Inmersivä Madrid, en San Sebastián de los Reyes, ha resuelto la sonorización de su sala de proyección envolvente con una instalación de sonido inmersivo Meyer Sound suspendida sobre el espacio, sin ocupar superficie ni interferir en la imagen.
Una sala de 81 m² pensada para proyectar sin límites
La sala inmersiva de Inmersivä Madrid ocupa 81 metros cuadrados y proyecta contenido audiovisual de forma continua en paredes y suelo, sin cortes entre superficies. Esta arquitectura visual, pensada para generar un entorno envolvente en 360 grados, impone una condición clara al diseño de audio: cualquier elemento de refuerzo sonoro situado en el perímetro o apoyado en el suelo interferiría con la imagen proyectada o reduciría la superficie útil del espacio.
Para eventos corporativos, ponencias, experiencias gastronómicas e iniciativas culturales, la sala necesita mantener libres tanto el perímetro como el suelo, de modo que los asistentes puedan moverse con normalidad y las superficies de proyección permanezcan intactas. Para integradores audiovisuales y responsables técnicos, este tipo de proyección continua plantea un reto habitual en el diseño de salas inmersivas: cualquier caja acústica visible o instalada a pie de suelo se convierte en un obstáculo físico y visual que compite con la propia proyección.

Sonido suspendido para no interferir con la proyección
La propiedad optó por un diseño electroacústico basado en altavoces autoamplificados de Meyer Sound, instalados en la misma estructura de rigging que recorre la parte superior de la sala. Esta disposición permite integrar el refuerzo sonoro sin ocupar espacio en planta ni comprometer ninguno de los puntos de proyección en paredes o suelo.
El planteamiento de elevar todo el sistema de audio hasta el rigging es habitual en salas con proyección envolvente continua, como la sala inmersiva 360° del Cartuja Center CITE en Sevilla, donde Meyer Sound resuelve un reto similar de convivencia entre imagen y sonido.
Trece ULTRA-X20 distribuidos desde el rigging
El sistema principal está formado por trece altavoces ULTRA-X20, distribuidos en puntos estratégicos del rigging superior. Cada unidad integra dos altavoces de cono de 5 pulgadas y un motor de compresión de 2 pulgadas acoplado a una guía de ondas rotatoria, una configuración que permite orientar la cobertura según la geometría de la sala sin cambiar de modelo de altavoz.
En una sala con proyección continua en paredes y suelo, poder rotar la bocina de cada ULTRA-X20 resulta especialmente útil: permite ajustar la dispersión punto por punto para cubrir el área de escucha sin generar zonas de sombra sonora ni reflexiones excesivas contra las superficies de proyección. Meyer Sound presentó los altavoces compactos autoamplificados ULTRA-X20 como una opción orientada precisamente a instalaciones que exigen tamaño reducido y control preciso de la cobertura.
El 2100-LFC refuerza las bajas frecuencias desde el rigging
El refuerzo de graves corre a cargo de un Meyer Sound 2100-LFC, también suspendido en la misma estructura. El modelo incorpora un transductor de 21 pulgadas y ofrece una respuesta lineal entre 30 y 125 Hz, un rango que aporta cuerpo a la reproducción sin necesidad de ubicar el subgrave en el suelo.
Al elevar el subgrave junto a la cobertura principal, la instalación evita colocar cajas de gran tamaño en las zonas transitables de la sala, donde interferirían con el movimiento de los asistentes y con la proyección sobre el pavimento. La distribución de la energía en baja frecuencia se mantiene así uniforme en toda la superficie, sin acoplamientos con el suelo.
Un espacio preparado para eventos, gastronomía y cultura
Con esta configuración, Inmersivä Madrid dispone de una sala capaz de albergar eventos corporativos, ponencias, experiencias gastronómicas e iniciativas culturales sin renunciar a la proyección envolvente ni al espacio libre en planta. El sonido suspendido permite reconfigurar el aforo o el mobiliario según cada formato, ya que ningún elemento de audio ocupa el suelo ni el perímetro. En ponencias y eventos corporativos, la ausencia de equipos de audio en el suelo facilita disponer sillas, mesas o zonas de paso según el aforo de cada convocatoria. En experiencias gastronómicas, el mismo criterio permite montar mobiliario de mesa sin interferir con los altavoces ni con los puntos de proyección, y en iniciativas culturales la sala puede adaptar su configuración de asientos o el uso del espacio central sin más límite que la propia proyección envolvente.

Otras salas inmersivas del país recurren a un planteamiento similar para conjugar imagen y sonido, como la experiencia cinematográfica envolvente que Meyer Sound sonoriza en Sevilla, donde el sistema de audio también trabaja de forma discreta para no restar protagonismo a la proyección.
En España, la distribución de Meyer Sound corre a cargo de RMS ProAudio, compañía que ofrece soporte técnico, formación avanzada y asesoramiento especializado en proyectos de sonorización e integración para el mercado nacional.










