La sonorización de iglesias encontró en River Valley Church, en Grants Pass (Oregón, Estados Unidos), un caso poco habitual: un casino de nueva construcción que nunca llegó a inaugurarse, reconvertido en un campus de culto de 38.000 pies cuadrados —unos 3.530 m²— con un auditorio para 800 personas. El integrador Arrow+Jay y el equipo de diseño de Biamp se enfrentaron a un recinto con amplias superficies acristaladas al fondo y lo resolvieron con altavoces de cobertura direccionable Community LVH-900, que permitieron una cobertura uniforme desde la primera hasta la última fila.
River Valley Church: datos clave del proyecto
| Ubicación | Grants Pass, Oregón (Estados Unidos) |
| Tipo de espacio | Casino de nueva construcción que nunca llegó a inaugurarse |
| Superficie | 38.000 pies cuadrados (aprox. 3.530 m²) |
| Capacidad | 800 personas |
| Integrador | Arrow+Jay |
| Fabricante | Biamp, gama Community |
| Objetivo | Inteligibilidad, calidad musical, cobertura uniforme, presupuesto contenido y margen de ampliación |
| Solución principal | Cuatro Community LVH-906/APB y dos LVH-909/APB, diseñados con VenuePolar en EASE Focus 3 |
| Resultado | Cobertura uniforme en las 800 plazas con menos altavoces de los previstos y reflexiones mínimas |
De casino sin inaugurar a centro de culto para 800 personas

El edificio no era un casino antiguo ni un local abandonado: una construcción terminada y nunca puesta en servicio, con unos 3.530 m² pensados para un uso muy distinto. River Valley Church lo adquirió para convertirlo en el campus principal de una organización con varias sedes, y se apoyó en Arrow+Jay, la empresa de integración que acompañó el proyecto desde los estudios de viabilidad y el diseño arquitectónico hasta la instalación, la puesta en marcha y la formación del personal. Ese recorrido completo explica parte del resultado: las decisiones de audio no llegaron al final, con la arquitectura ya cerrada. El encargo exigía además flexibilidad, simplicidad operativa y capacidad de ampliación, sin margen para sobredimensionar el sistema.
Los retos de la sonorización de iglesias con superficies reflectantes
El auditorio acumulaba restricciones: altura limitada para colgar altavoces, líneas de visión hacia el escenario y las pantallas que condicionaban la posición de cada caja, imposibilidad de recurrir a delay fills para reforzar las últimas filas y la necesidad de mantener elevada la ganancia antes de la realimentación (GBF), crítica donde conviven micrófonos abiertos, instrumentos y palabra hablada.
El condicionante principal era arquitectónico. Para lograr un ambiente abierto y luminoso, el proyecto incorporó una gran superficie de vidrio y materiales reflectantes al fondo de la sala. Ese acabado devuelve con retardo casi toda la energía que recibe, en lugar de absorberla. El efecto es conocido: las consonantes pierden definición y cae la inteligibilidad del habla, la mezcla musical se emborrona, aparecen ecos perceptibles y la cobertura deja de ser homogénea. El sistema debía cubrir por igual desde la primera fila hasta el fondo, y también la posición de control FOH, situada precisamente en esa zona.
Por qué un line array tradicional no era adecuado
Un line array convencional es una herramienta excelente en muchos recintos, pero no encajaba aquí. La altura de montaje no permitía colgar un array con la longitud necesaria para controlar el patrón vertical en medios y graves, y una caja larga habría interferido con las líneas de visión hacia las pantallas.
La geometría tampoco ayudaba: cubrir toda la superficie ocupada sin lanzar energía contra la pared acristalada exigía un control de patrón que un array corto no ofrece. Una configuración clásica de fuente puntual, con directividad fija, habría obligado a añadir cajas de refuerzo que el espacio no admitía. El proyecto no necesitaba más potencia, sino más control, y eso llevó a los altavoces Community LVH.
Community LVH-900 y VenuePolar para controlar la cobertura

El sistema principal se construyó con cuatro Community LVH-906/APB y dos Community LVH-909/APB, bocinas de gran formato con cobertura direccionable: en lugar de fijar la dispersión vertical con la geometría del recinto, el sistema Community LVH-900 conforma el haz mediante procesamiento FIR y ajusta el patrón por software.
Ese ajuste no se improvisa en obra. Arrow+Jay trabajó con el equipo de diseño de Biamp empleando VenuePolar, herramienta que se ejecuta como plugin dentro del software EASE Focus 3. El modelado de sistemas con VenuePolar y EASE Focus permitió definir zonas de evitación —áreas hacia las que el sistema reduce deliberadamente la energía radiada— y concentrar el sonido sobre las localidades ocupadas. El mérito no es solo del altavoz: procede de la suma de modelado previo, diseño, procesamiento, posicionamiento, ajuste final y trabajo conjunto entre integrador y fabricante.
Conseguimos atenuar tanto esa última línea y obtener un patrón sonoro tan cerrado que las reflexiones en el vidrio prácticamente no suponen un problema.
Brian Engle, de Arrow+Jay
Una zona de evitación para mejorar el sonido sobre el escenario
El detalle técnico más interesante no apunta hacia el público, sino hacia el escenario: además de recortar la energía dirigida al fondo, el equipo configuró en el procesamiento FIR una zona de evitación orientada al propio escenario.
El objetivo resulta familiar para quien haya mezclado en directo: cuanto menos sonido del sistema principal regresa a los micrófonos abiertos, mayor es el margen antes de que aparezca realimentación. Eso se traduce en más ganancia útil para voces e instrumentos y en un comportamiento estable cuando el servicio pasa de la palabra a una actuación musical. En un recinto sin refuerzos con retardo, ganar ese margen por diseño y no con ecualización correctiva marca una diferencia real.
Cobertura complementaria y refuerzo de bajas frecuencias

Los altavoces LVH resuelven el auditorio, pero no todo el edificio. Para el resto del complejo se recurrió a modelos de fuente puntual de la misma gama de altavoces Community: los Community IP8-1122/66B e IC6-1082/96B aportan cobertura suplementaria en distintas zonas, de modo que quien se mueve por las instalaciones percibe una experiencia coherente.
El refuerzo de graves corre a cargo de los subgraves Community IS8-218B, con una función distinta. Los servicios contemporáneos incluyen bandas en directo y necesitan extensión y peso en la banda grave, pero el equilibrio es delicado: un exceso de energía en graves y medios-graves enmascara el rango donde reside la claridad de la voz. Separar el trabajo de los subgraves del de los sistemas de cobertura permite ajustar cada uno por su cuenta.
Controladores Community para una plataforma escalable
La alimentación, el procesamiento y el control se apoyan en una red de controladores de altavoz amplificados Community: ALC-404D, ALC-1604D y ALC-3202D. Estos controladores amplificados Community con DSP combinan amplificación y procesamiento en el mismo equipo, lo que simplifica el rack y mantiene la optimización de cada altavoz en un entorno común. En una instalación fija esa integración favorece un comportamiento consistente en el tiempo, permite gestionar de forma coordinada componentes muy distintos —bocinas orientables, fuentes puntuales y subgraves— y deja margen para crecer sin rediseñar la infraestructura.
Qué resultados obtuvo River Valley Church
El sistema alcanzó una cobertura notablemente uniforme en las 800 plazas utilizando menos altavoces de los previstos al inicio, con alta inteligibilidad de la palabra y una reproducción musical clara. La energía dirigida hacia la pared de vidrio se redujo de forma sustancial y, con ella, las reflexiones que comprometían el resultado, que dejaron de ser un factor relevante aunque el vidrio siga estando ahí.
La posición FOH, al fondo de la sala, recibe un sonido equilibrado y sin acumulaciones ni ecos que dificulten la mezcla. Michael Bahn, pastor ejecutivo de River Valley Church, ha valorado públicamente el trabajo de Biamp en términos de cobertura equitativa y claridad en el espacio de reunión. El conjunto queda además como una plataforma preparada para futuras ampliaciones.
Lecciones para otros proyectos de sonorización de iglesias
- La arquitectura debe analizarse antes de elegir altavoces: el vidrio, la altura útil y las líneas de visión determinan qué soluciones son viables.
- Más altavoces no producen automáticamente mejor cobertura; aquí el resultado se obtuvo con menos cajas de las previstas.
- El control de directividad puede pesar tanto como la potencia, sobre todo cuando el problema es dónde no debe llegar el sonido.
- Las superficies acristaladas deben entrar en el modelado desde el principio, no como corrección posterior.
- El diseño tiene que contemplar a la vez palabra y música, porque sus requisitos no siempre coinciden.
- La escalabilidad se planifica al inicio, y el trabajo conjunto entre integrador y fabricante permite validar decisiones antes de comprar equipo.
Biamp y Community en España a través de AVIT Vision
Los profesionales españoles acceden a estas soluciones a través de AVIT Vision, compañía especializada en distribución de tecnología audiovisual con foco en audio profesional e integración AV. Su catálogo incluye las soluciones de audio profesional Biamp y la distribución de los altavoces Community en España. Su papel no se limita a la logística: asesoramiento técnico y comercial, apoyo en preventa, instalación y posventa, documentación técnica, formación para integradores y partners, consultoría y estudio de proyectos, desarrollos a medida, showrooms en Sevilla, Madrid y Barcelona y una red de integradores autorizados. Conviene precisar que AVIT Vision no participó en la instalación de River Valley Church, proyecto estadounidense ejecutado por Arrow+Jay.
Un auditorio con vidrio al fondo, poca altura de montaje y una posición de control comprometida es un escenario reconocible en muchos espacios de culto, salas polivalentes y auditorios españoles. Proyectos con restricciones arquitectónicas equivalentes pueden estudiarse con antelación, apoyándose en modelado acústico, soporte técnico y una selección de altavoces ajustada a la geometría real de la sala.
Preguntas frecuentes sobre sonorización de iglesias
¿Qué sistema de sonido se instaló en River Valley Church?
El sistema principal está formado por cuatro altavoces Community LVH-906/APB y dos LVH-909/APB de cobertura direccionable. Se completa con altavoces de fuente puntual Community IP8-1122/66B e IC6-1082/96B para cobertura suplementaria en el resto del edificio, subgraves Community IS8-218B y controladores amplificados Community ALC-404D, ALC-1604D y ALC-3202D.
¿Cómo evitó Biamp las reflexiones de la pared de vidrio?
Mediante control electrónico de la cobertura vertical. El diseño se modeló con la herramienta VenuePolar dentro de EASE Focus 3, definiendo zonas de evitación en el procesamiento FIR de los altavoces. Así se concentró la energía sobre las zonas ocupadas por el público y se redujo de forma marcada la que alcanzaba la superficie acristalada del fondo de la sala.
¿Por qué no se utilizó un line array tradicional?
Porque las condiciones del recinto lo descartaban. La altura disponible para el montaje era limitada, las líneas de visión hacia el escenario y las pantallas restringían el tamaño de las cajas y no era posible instalar refuerzos con retardo. El proyecto necesitaba un control de directividad muy preciso, no simplemente más potencia acústica.
¿Quién distribuye las soluciones Biamp Community en España?
AVIT Vision distribuye en España las soluciones de audio profesional de Biamp, incluida la gama Community. La compañía ofrece asesoramiento técnico y comercial, apoyo en preventa, instalación y posventa, documentación técnica y formación para integradores, además de showrooms en Sevilla, Madrid y Barcelona.







