Aitana arrancó el 9 de mayo en el Estadio Municipal Antonio Peroles de Roquetas de Mar una gira que siguió en Murcia y en el Roig Arena de Valencia, con más de 16.000 espectadores en la primera de sus dos noches. Detrás del sonido del Cuarto Azul World Tour de Aitana hay un refuerzo sonoro repartido por zonas y un control dividido entre dos consolas.
La gira está producida por Babblá Estudio, compañía de producción de contenidos y experiencias. El suministro de sonido, iluminación y vídeo corre a cargo de Fluge Audiovisuales, que acogió además los ensayos en sus Estudios Louladi de Arganda del Rey, del 6 de abril al 6 de mayo.
El audio se apoya en el sistema line array Meyer Sound PANTHER y en dos consolas DiGiCo Quantum 338 Pulse, marcas que RMS Proaudio distribuye en España y Portugal. Lo relevante no son los modelos, sino su reparto: alternar estadios, arenas y recintos intermedios exige una cobertura reconfigurable sin cambiar el criterio de mezcla.
Ficha técnica de la gira
- Artista: Aitana
- Gira: Cuarto Azul World Tour
- Producción: Babblá Estudio
- Suministro audiovisual: Fluge Audiovisuales
- Sistema principal: Meyer Sound PANTHER
- Refuerzo de bajas frecuencias: Meyer Sound 2100-LFC
- Consolas: dos DiGiCo Quantum 338 Pulse
- Diseño y ajuste de P.A.: Iñigo Giménez
- FOH: Marc Llopis
- Monitores: Alberto Liras
- Distribución de Meyer Sound y DiGiCo en España y Portugal: RMS Proaudio
El sonido del Cuarto Azul World Tour de Aitana se diseña por zonas
Un sistema de esta escala no se resuelve colgando dos arrays a los lados del escenario. En sonido para eventos de gran aforo, el P.A. —el sistema principal de refuerzo sonoro— cubre la mayor parte del público, pero siempre deja fuera tres áreas: la franja bajo los colgados, las primeras filas y los extremos laterales.
Cada una recibe su propio subsistema. El downfill atiende las zonas situadas debajo del sistema principal; el frontfill refuerza a quienes están pegados a la valla, fuera del ángulo útil de los arrays; el outfill extiende la cobertura hacia los laterales. A ello se suma el bloque de baja frecuencia.
La distribución por zonas busca que el nivel y el equilibrio tonal no se desplomen al salir del eje principal. Según la información técnica facilitada por RMS Proaudio y Fluge Audiovisuales, esa es la configuración de referencia del rider, pero el reparto de cajas y los ángulos se ajustan en cada recinto: un estadio abierto y un pabellón con graderío no plantean el mismo problema.
PANTHER-L y PANTHER-W para controlar la cobertura
La familia PANTHER se ofrece con tres patrones de directividad horizontal: el fabricante especifica 80 grados para la variante L, 95 para la M y 110 para la W. Aquí se emplean los dos extremos, PANTHER-L de cobertura estrecha y PANTHER-W de cobertura amplia.
Las cajas de patrón estrecho proyectan a distancia derramando menos energía hacia paredes, gradas vacías o el exterior; las de patrón ancho abren el campo donde el público está más cerca. Combinarlas en un mismo colgado permite estrechar arriba y abrir abajo sin un segundo sistema.
El criterio se repite en el outfill, que vuelve a mezclar unidades L y W. El diseño y ajuste corre a cargo de Iñigo Giménez, que traduce la geometría de cada recinto a una combinación de variantes, ángulos y retardos. Al aire libre el reto es llegar lejos sin regar el entorno; en un pabellón cerrado de gran formato, evitar que las superficies devuelvan lo que sobra.

2100-LFC, LEOPARD y ULTRA-X completan el sistema
El bloque de baja frecuencia lo forman 30 unidades de Meyer Sound 2100-LFC. Las siglas corresponden a low-frequency control element, y el matiz importa: la caja monta un transductor de 21 pulgadas, trabaja entre 30 y 125 Hz y no solo genera nivel, sino que mantiene el grave bajo control.
El downfill se resuelve con ocho Meyer Sound LEOPARD, un line array compacto que rellena la zona inferior al colgado principal. La cobertura de proximidad se apoya en sistemas de fuente puntual de la familia Meyer Sound ULTRA-X: en lugar de sumar la energía de varias cajas acopladas, cada unidad cubre sola un ángulo definido a corta distancia.
La transición entre zonas es el punto crítico: si el nivel o el timbre saltan al pasar del frontfill al P.A., el oyente lo percibe como un cambio de sistema. Con el grave el problema es distinto: al aire libre tiende a escaparse del área útil, el mismo reto que plantean los grandes recintos abiertos del Monolith Tour de David Guetta.
Dos DiGiCo Quantum 338 Pulse separan FOH y monitores
El control se reparte entre dos consolas idénticas. Una queda en FOH —la posición entre el público desde la que se construye la mezcla que este escucha—, a cargo de Marc Llopis. La otra va a monitores, la mezcla que reciben la artista y los músicos en el escenario, operada por Alberto Liras.
Son oficios distintos. FOH trabaja sobre un resultado colectivo que cambia con el aforo y la reverberación. Monitores gestiona tantas mezclas simultáneas como intérpretes haya y responde en tiempo real durante el show. Dedicar una superficie a cada tarea evita que una comprometa a la otra.
La Quantum 338 Pulse aporta el margen que exige esta escala: DiGiCo declara 156 canales de entrada, hasta 72 buses con procesado completo, 48 canales de procesado Mustard y 38 faders motorizados. Repetir consola en ambas posiciones simplifica la operativa: sesiones, macros y snapshots viajan entre recintos sin rehacer el flujo de trabajo. Es una decisión frecuente en calendarios internacionales largos: la gira mundial de Maluma resolvió el control con el mismo planteamiento.

La coordinación técnica detrás de la gira
El resultado depende de una cadena con papeles delimitados, como en cualquier producción de eventos de gira larga. Babblá Estudio produce el espectáculo; Fluge Audiovisuales suministra el equipamiento y la infraestructura de ensayos; sobre ese material trabajan Iñigo Giménez en el diseño y ajuste del P.A., Marc Llopis en FOH y Alberto Liras en monitores.
Detrás quedan los fabricantes —Meyer Sound en el refuerzo sonoro, DiGiCo en el control— y, en el mercado ibérico, RMS Proaudio como distribuidor de ambas marcas. Es un reparto de papeles que la propia Fluge ya había ensayado en el montaje de Raphaelísimo en el Movistar Arena.

Rider de audio del Cuarto Azul World Tour
Configuración de referencia facilitada por RMS Proaudio y Fluge Audiovisuales. El reparto exacto de cajas y los ángulos se adaptan a cada recinto de la gira.
| Área | Equipamiento |
|---|---|
| Sistema principal | 24 Meyer Sound PANTHER-L y 8 PANTHER-W |
| Baja frecuencia | 30 Meyer Sound 2100-LFC |
| Downfill | 8 Meyer Sound LEOPARD |
| Frontfill | Familia Meyer Sound ULTRA-X |
| Outfill lateral | 16 Meyer Sound PANTHER-L y 8 PANTHER-W |
| FOH | DiGiCo Quantum 338 Pulse |
| Monitores | DiGiCo Quantum 338 Pulse |
RMS Proaudio y el soporte de Meyer Sound y DiGiCo
RMS Proaudio distribuye en España y Portugal tanto el sistema line array Meyer Sound PANTHER como la consola DiGiCo Quantum 338 Pulse, con una actividad dirigida a profesionales de touring, empresas de alquiler, integradores y productoras, que incluye asesoramiento técnico y comercial.
En sistemas así, el soporte de distribución pesa más allá de la venta: configuración, formación, mantenimiento y continuidad operativa durante meses de calendario. Esta gira es una aplicación real de su catálogo, una más entre los proyectos que la distribuidora acompaña sobre el terreno.
La lectura profesional es menos vistosa y más útil: repartir el refuerzo en subsistemas con funciones definidas y mantener FOH y monitores como oficios separados es lo que permite cambiar de escala, de un estadio a un pabellón, sin rehacer el planteamiento en cada parada.
